Haz la cuenta con lo que te queda
No uses el precio de venta, sino lo que ganas después de tus costos. Así la cuenta es honesta.
Escribe cuánto te queda por cada venta y mira cuántos clientes cubrirían el costo de tu página. A veces son menos de los que crees.
Una página no es solo un gasto, pero tampoco trae clientes por arte de magia.
No uses el precio de venta, sino lo que ganas después de tus costos. Así la cuenta es honesta.
Si un cliente te compra varias veces al año, necesitas menos clientes nuevos para cubrir el costo.
El diseño se paga una vez. Después solo pagas lo que mantiene tu página en línea y tu dominio.
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Si te queda alguna duda, escríbenos.
Lo que ganas después de pagar lo que te cuesta producir o comprar lo que vendes. Si vendes algo en $100.000 y te cuesta $60.000, te quedan $40.000.
No. Esta cuenta muestra cuántos clientes cubrirían el costo, no cuántos te va a traer. Eso depende de tu negocio, de tu oferta y de cómo muevas tu página.
Porque el diseño se paga una sola vez. Después solo pagas lo que mantiene tu página en línea, y la renovación de tu dominio.
En los planes, no: tu dirección en internet se paga aparte cada año. Si eliges Mi propio valor, puedes sumar tus dominios y otros gastos, como contenido o publicidad.
Elige cuántas veces al año te compra un cliente: mientras más vuelva, menos clientes nuevos necesitas para cubrir el costo.
Cuéntanos qué vendes y cuánto te queda por venta. Te decimos qué te conviene, aunque sea la opción más económica.